"Tengo fiebre sexual y la hora no ayuda, ni Benedetti con sus poemas y la cama vacía mucho menos."
#Personal #Lápizypapel
Mónica M. 19 años, Costa Rica. Estudiante de Filosofía. Seguir a @MonMorales
…fue al baño, quedaba debajo de unas escaleras memorables, alfombra roja y largos espejos. Miró su rostro adormecido por la falta de interés en la película, llevó agua a su rostro y empezó a sentir esa ansiedad que le recorre los nervios por la innecesaria necesidad de un cigarrillo.
Salió del viejo cine y un fuerte viento le erizó su piel. Cada centímetro de piel se había encogido.. sus brazos, sus piernas, además de que ahora su ligera blusa dejaba resaltar sus pezones. El viento le movía el cabello, tuvo problemas al encender el cigarrillo; cuando lo logró retomó su camino.
Pensaba mientras caminaba entre las grises calles y antiguas edificaciones; exhalaba por sus labios recién pintados un sabor a mentol, eran esos cigarrillos de solo 1500 pesos.
Tenía sed, tal vez de una cerveza, pero el clima ameritaba a un café.
(continuará)
@2 months ago
“¡Viva el cáncer!, escribió alguna mano enemiga en un muro de Buenos Aires. La odiaban, la odian los biencomidos: por pobre, por mujer, por insolente. Ella los desafía hablando y los ofendía viviendo. Nacida para sirvienta, o a lo sumo para actriz de melodramas baratos. Evita se había salido de su lugar. La querían, la quieren los malqueridos; por su boca ellos decían y maldecían. Además Evita era el hada rubia que abrazaba al leproso y al haraposo y daba paz al desesperado, el incesante manantial que prodigaba empleos y colchones, zapatos y máquinas de coser, dentaduras postizas, ajuares de novia. Los míseros recibían estas caridades desde al lado, no desde arriba, aunque Evita luciera joyas despampanantes y en pleno verano ostentara abrigos de visón. No es que le perdonaran el lujo: se lo celebraban. No se sentía el pueblo humillado sino vengado por sus atavíos de reina. Ante el cuerpo de Evita, rodeado de claveles blancos desfila el pueblo llorando. Día tras día, noche tras noche, la hilera de antorchas: una caravana de dos semanas de largo. Suspiran aliviados los usureros, los mercaderes, los señores de la tierra. Muerta Evita, el presidente Perón es un cuchillo sin filo.”
Eduardo Galeano
(Source: pibesantafesino, via todasputas)
(via leslieseuffert)
(via todasputas)
(via todasputas)
i will write my poems
on your skin with my mouth,
breathing each syllable
onto each inch of your neck,
forming constellations
from your freckles,
tracing the outline
of your body against mine.
we won’t need pens
to write our poems anymore.
(via sexy-bones)
@2 weeks ago with 6083 notes
Hoy
me he quedado inmóvil observando en el recuerdo
el beso que se estrellaba en el muro.
Flor o acero. Ni ángel ni desángel.
Sólo la verdad desnuda.
La voz es un reclamo de amor y un instante duro.
Pero las manos no pierden el momento de tus manos.
¿dónde estás, en qué tiempo, en qué…
(Source: larmoyante, via miafarrows)
(Source: fleurlungs, via jadeandalexander)
(Source: itsalltohellanyways, via lirnit)
(via traeme-la-noche)
i will write my poems
on your skin with my mouth,
breathing each syllable
onto each inch of your neck,
forming constellations
from your freckles,
tracing the outline
of your body against mine.
we won’t need pens
to write our poems anymore.
(via sexy-bones)
Hoy
me he quedado inmóvil observando en el recuerdo
el beso que se estrellaba en el muro.
Flor o acero. Ni ángel ni desángel.
Sólo la verdad desnuda.
La voz es un reclamo de amor y un instante duro.
Pero las manos no pierden el momento de tus manos.
¿dónde estás, en qué tiempo, en qué…
…fue al baño, quedaba debajo de unas escaleras memorables, alfombra roja y largos espejos. Miró su rostro adormecido por la falta de interés en la película, llevó agua a su rostro y empezó a sentir esa ansiedad que le recorre los nervios por la innecesaria necesidad de un cigarrillo.
Salió del viejo cine y un fuerte viento le erizó su piel. Cada centímetro de piel se había encogido.. sus brazos, sus piernas, además de que ahora su ligera blusa dejaba resaltar sus pezones. El viento le movía el cabello, tuvo problemas al encender el cigarrillo; cuando lo logró retomó su camino.
Pensaba mientras caminaba entre las grises calles y antiguas edificaciones; exhalaba por sus labios recién pintados un sabor a mentol, eran esos cigarrillos de solo 1500 pesos.
Tenía sed, tal vez de una cerveza, pero el clima ameritaba a un café.
(continuará)
(Source: larmoyante, via miafarrows)
(via leslieseuffert)
(Source: fleurlungs, via jadeandalexander)
(via todasputas)
(Source: itsalltohellanyways, via lirnit)
(via todasputas)
(via traeme-la-noche)